Entrevista con Walter Quintili, director de Volvo Truck Center Cataluña.
En esta entrevista para IGFT, Walter Quintili, director de Volvo Truck Center Cataluña, analiza la evolución del transporte pesado ante los retos de la descarbonización y el avance de la conectividad y la innovación.

Volvo está evolucionando de fabricante de vehículos a proveedor de soluciones de transporte. ¿Cómo está cambiando esta estrategia la relación con los gestores de flotas?
Está cambiando la relación de una forma muy profunda. Históricamente el diálogo con el cliente se centraba mucho en el producto: potencia, consumo, configuración del vehículo, financiación o mantenimiento. Todo eso sigue siendo importante, pero hoy el gestor de flotas necesita algo más: necesita un socio que entienda su operación, sus costes, sus compromisos con sus propios clientes y la presión creciente para reducir emisiones sin perder competitividad.
En Volvo Truck Center Cataluña lo vivimos cada día. Nuestra conversación con las empresas ya no empieza y termina en la venta del camión. Hablamos de disponibilidad, planificación de mantenimiento, conectividad, formación del conductor, optimización del consumo, electrificación, infraestructura y coste total de propiedad. Esto nos obliga a estar mucho más cerca del cliente y a acompañarle durante todo el ciclo de vida del vehículo.
"Hoy el gestor de flotas necesita un socio que entienda su operación, sus costes, sus compromisos con sus propios clientes y la presión creciente para reducir emisiones sin perder competitividad”
Durante el I Foro IGFT, celebrado en abril, participasteis en una mesa redonda sobre estrategias de descarbonización, nuevas tecnologías y servicios clave. ¿Cómo pueden las empresas avanzar hacia modelos más sostenibles sin comprometer la rentabilidad de sus operaciones?
La clave está en entender que sostenibilidad y rentabilidad deben avanzar juntas. No se trata de cambiar toda una flota de un día para otro, sino de analizar muy bien cada operación y aplicar la tecnología adecuada en el momento adecuado. Hay rutas, usos y clientes donde la electrificación ya puede tener mucho sentido, y otros escenarios donde la eficiencia del diésel, los combustibles renovables o soluciones intermedias seguirán teniendo un papel relevante durante la transición.
Para no comprometer la rentabilidad, las empresas deben trabajar con datos. Cuando se analiza el coste total de propiedad y no solo la inversión inicial, se toman mejores decisiones.
La infraestructura de recarga sigue siendo uno de los principales desafíos del transporte pesado. ¿Qué puede hacer un fabricante como Volvo para ayudar a sus clientes a acelerar la transición hacia la movilidad eléctrica?
Un fabricante como Volvo tiene que aportar mucho más que el vehículo. La electrificación del transporte pesado es un proyecto de transformación operativa. Antes de entregar un camión eléctrico hay que entender la operación y la estrategia de carga. Nuestro papel es ayudar al cliente a reducir la incertidumbre. Podemos asesorar en el dimensionamiento de la solución, acompañar en el análisis de viabilidad, coordinar con partners energéticos y facilitar servicios que aseguren la máxima disponibilidad.
“El gestor de flotas tendrá un rol cada vez más estratégico, porque deberá combinar eficiencia económica, cumplimiento normativo, sostenibilidad y calidad de servicio”
¿Cómo están ayudando las soluciones de conectividad y telemetría de Volvo Trucks a los gestores de flotas a tomar decisiones más eficientes?
La conectividad está convirtiendo la gestión de flotas en una actividad mucho más precisa. Hoy el gestor con nuestra plataforma Volvo Connect puede disponer de información sobre consumo, estilo de conducción, estado técnico del vehículo, utilización de la flota, alertas de mantenimiento y disponibilidad. Eso permite pasar de una gestión reactiva a una gestión mucho más preventiva.
Para una empresa de transporte, una parada no planificada tiene un impacto directo en el servicio y en la rentabilidad. Con los datos adecuados se pueden anticipar intervenciones, planificar mejor los pasos por taller, mejorar el comportamiento de conducción y optimizar la utilización de cada vehículo.

¿Cómo prevé Volvo integrar la IA en sus vehículos y servicios? ¿Qué aplicaciones tendrán un mayor impacto en la gestión de flotas durante los próximos años?
La inteligencia artificial tendrá un papel cada vez más relevante porque permitirá interpretar grandes volúmenes de datos y transformarlos en recomendaciones útiles. En la gestión de flotas, el valor no estará solo en disponer de información, sino en saber qué hacer con ella de forma rápida, sencilla y fiable.
Las aplicaciones con mayor impacto estarán relacionadas con mantenimiento predictivo, optimización de rutas, gestión energética en vehículos eléctricos, seguridad activa y análisis del comportamiento de conducción. Para los gestores de flotas, esto significa más capacidad para prever, decidir y actuar antes de que los problemas afecten al servicio.
¿Cómo prevé Volvo la convivencia entre el vehículo eléctrico de batería, el hidrógeno y los combustibles renovables en el transporte pesado?
La convivencia será necesaria, porque el transporte pesado no tiene una única realidad operativa. Por eso la transición tendrá que basarse en varias tecnologías.
El vehículo eléctrico de batería tendrá un papel muy importante en aplicaciones urbanas, regionales y en rutas planificadas donde la infraestructura de carga pueda integrarse en la operación. El hidrógeno y LNG pueden convertirse en una alternativa interesante para determinados usos de larga distancia o donde se requiera mayor autonomía y tiempos de repostaje reducidos. Y los combustibles renovables pueden contribuir a reducir emisiones en flotas existentes y en operaciones donde la electrificación todavía no sea viable.
¿Cuáles son hoy las principales barreras que encuentran las empresas a la hora de electrificar sus flotas?
Las principales barreras son la infraestructura de recarga, la inversión inicial, la disponibilidad de potencia eléctrica, la incertidumbre regulatoria y la adaptación de la operativa diaria. Muchas empresas también necesitan claridad sobre ayudas, fiscalidad, tiempos de implantación y retorno de la inversión. Cuando la electrificación se aborda de forma integral, con datos y acompañamiento, las barreras se reducen.
En tu opinión, ¿qué medidas deberían impulsar las administraciones para acelerar la descarbonización del transporte pesado en España?
Las administraciones tienen un papel clave para dar confianza y acelerar la transición. En primer lugar, es necesario impulsar una red de recarga pública y privada de alta potencia adecuada para vehículos pesados, especialmente en corredores logísticos, polígonos industriales, centros de distribución y áreas de descanso.
En segundo lugar, hacen falta marcos regulatorios estables y ayudas más ágiles, claras y orientadas al coste real de la transición. Las empresas necesitan seguridad para invertir. También sería positivo simplificar trámites y mejorar la coordinación entre administraciones, operadores energéticos y fabricantes.

¿Qué tendencias consideras que marcarán la gestión de flotas de vehículos industriales en los próximos años y en qué deberían centrarse los gestores de flotas?
Las grandes tendencias serán la descarbonización, la digitalización, la conectividad, la gestión avanzada de datos, la seguridad y la profesionalización de la operación. El gestor de flotas tendrá un rol cada vez más estratégico, porque deberá combinar eficiencia económica, cumplimiento normativo, sostenibilidad y calidad de servicio.
Los gestores deberán centrarse en conocer muy bien sus datos, analizar el coste total de propiedad, planificar la transición energética, formar a sus conductores y trabajar con socios que puedan acompañarlos de forma integral. También será fundamental maximizar el uptime, porque la disponibilidad seguirá siendo uno de los indicadores más críticos para cualquier flota.