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La logística española avanza hacia un mapa más diversificado

Valencia, Zaragoza, Sevilla y Málaga ganan peso como nodos logísticos complementarios a Madrid y Barcelona y refuerzan la distribución regional, según Proequity.


La logística española avanza hacia un mapa más diversificado

El mapa logístico español avanza hacia un modelo más diversificado. Aunque Madrid y Barcelona continúan siendo los dos grandes polos de referencia del país, otros enclaves como Valencia, Zaragoza, Sevilla y Málaga están consolidando su papel como nodos estratégicos dentro de la red logística nacional.

Proequity, consultora especializada en operaciones inmobiliarias dentro del sector industrial y logístico, señala que el desarrollo del sector ya no puede analizarse únicamente desde la perspectiva de los dos grandes hubs.

La búsqueda de mayor capilaridad, proximidad a los focos de consumo, eficiencia en la distribución regional y alternativas viables para nuevos desarrollos está reforzando el papel de mercados con buena conectividad, actividad empresarial y capacidad de crecimiento.

Según datos de mercado publicados recientemente, la contratación logística nacional superó los 751.000 m² en el primer trimestre de 2026, un 5% más que en el mismo periodo del año anterior. La actividad siguió concentrada en los grandes hubs de Madrid y Cataluña, pero los mercados regionales concentraron alrededor de una cuarta parte de la contratación nacional.

Una red logística más capilar

Madrid y Barcelona siguen marcando el ritmo del mercado. Sin embargo, la presión sobre la disponibilidad, la necesidad de acercarse a mercados regionales y la búsqueda de ubicaciones bien conectadas están impulsando el interés por enclaves que permiten diversificar operaciones sin perder eficiencia.

En este contexto, Valencia, Zaragoza, Sevilla y Málaga amplían el alcance del sistema logístico español y refuerzan su resiliencia territorial. Cada mercado responde a una función distinta dentro de la cadena logística: conexión portuaria e internacional, centralidad peninsular, distribución regional, actividad industrial, última milla o proximidad a nuevos focos de consumo.

Valencia destaca por su conexión con el comercio internacional y su posición en el eje mediterráneo. A ello se suma un mercado logístico apoyado en la actividad portuaria, el Corredor Mediterráneo, la industria regional y la capacidad para atender tanto distribución nacional como demanda de proximidad.

Zaragoza refuerza su papel como nodo intermedio entre Madrid, Barcelona, País Vasco, el arco mediterráneo y Francia. La Plataforma Logística de Zaragoza, Plaza, combina carretera, ferrocarril y aeropuerto en un mismo entorno. Para operadores, promotores e inversores, su ventaja diferencial está en la centralidad, la intermodalidad y la capacidad para atender grandes corredores nacionales.

Sevilla gana peso como nodo logístico de Andalucía occidental y como puerta de conexión con el sur peninsular, Extremadura y Portugal. Su perfil combina actividad portuaria, tejido industrial y capacidad de distribución regional, lo que refuerza su atractivo para proyectos vinculados al consumo del sur de España y al eje atlántico.

Málaga presenta un perfil diferente, más vinculado al crecimiento demográfico, empresarial, tecnológico y de consumo de la Costa del Sol y Andalucía oriental.

Impacto en el sector

Para Proequity, esta evolución abre una nueva etapa en la toma de decisiones inmobiliarias. Los operadores necesitan ubicaciones que combinen coste, disponibilidad, conectividad y proximidad al cliente final.

“El mapa logístico español está entrando en una fase más madura. Madrid y Barcelona siguen siendo imprescindibles, pero el crecimiento del sector exige una red más capilar, capaz de apoyarse en nodos regionales bien conectados y con demanda real. Valencia, Zaragoza, Sevilla y Málaga aportan complementariedad, proximidad y diversificación al sistema”, afirma David Martínez, director general de Proequity.